El orgasmo femenino, especialmente el vaginal, juega un rol cada vez más importante. Esto explicaría su complejidad porque su objetivo es permitir a la mujer distinguir (inconscientemente, por supuesto) la pareja correcta de la incorrecta. Este hecho ayuda a entender por qué los orgasmos ocurren más frecuentemente cuando las mujeres se sienten relajadas, y es que es con una pareja atenta sexualmente con quien experimentan una mejor armonía sexual, ideal para un compromiso a largo plazo.

Sin embargo, existe otra perspectiva: el orgasmo podría ser como un arma que el cuerpo femenino emplea para elegir, de manera inconsciente, al padre de sus hijos. Durante el orgasmo, el tamaño de la vagina se reduce un 30%. Asimismo, las contracciones del útero ayudan en cierta manera a la fertilización favoreciendo la llegada de un mayor número de espermatozoides a las trompas de Falopio, por lo que el orgasmo por sí mismo afecta a la fuerza/velocidad con la que los espermatozoides viajan. El cuerpo por tanto guiaría la predisposición a tener un orgasmo de acuerdo con la compatibilidad de la pareja o con la circunstancia del momento. En otras palabras, tras la aparente impredecibilidad del orgasmo femenino, esto explicado, podría ser una estrategia reproductiva específica de la cual la mujer no sería consciente por sí misma. 

Existe incluso hasta una tercera posibilidad: el orgasmo sería aún algo que la mujer tendría que acabar de conquistar. Las ventajas descritas anteriormente podrían ayudar a garantizar una mayor comodidad para llegar al orgasmo, pero la mujer debe descubrir por ella misma el “medio camino” para tener un control orgásmico completo, prerrogativa del hombre. En otras palabras, la evolución puede beneficiarse del simple hecho que la mujer es capaz de experimentar un orgasmo, pero aun no ha tenido el suficiente tiempo para permitir que esta idea arraigue. Así pues, quizás el camino evolutivo sería que la mujer controlara con mayor facilidad el orgasmo, ya que conseguir placer en el acto sexual ayuda a la pareja mantenerse unida. 

Pero, ¿cuánto tiempo debe durar el sexo para que la mujer consiga placer? Mientras que para el hombre (no afectado por la EP) con sólo 2 minutos es suficiente, una mujer alcanza el orgasmo tras 10-20 minutos desde que el sexo empieza. Por ello es tan importante que el hombre sea capaz de concentrarse durante el acto sexual y en todas sus fases, empezando por los preliminares, y no sólo centrarse en conseguir un orgasmo, así como controlar su excitación el tiempo necesario hasta que la mujer consiga placer. Según un estudio llevado a cabo en  Estados Unidos y Canadá, la satisfacción sexual durante el coito dura entre 3 y 13 minutos. Sin embargo, es la calidad de las relaciones sexuales y no la velocidad o rapidez de las mismas, lo que se valora en una relación de pareja.

 

 

Referencias
  1. Carrada G, Jannini EA. La scienza dell'amore tutto quello che è stato scoperto sulla sessualità e che nessuno aveva mai sospettato prima. EditoreBaldini e Castoldi, 1999.
  2. Weiten W, Dunn DS, Hammer EY. Psychology Applied to Modern Life: Adjustment in the 21st Century. Cengage Learning, 2011.
  3. Corty EW, Guardiani JM. J Sex Med 2008;5:1251-1256.

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